Río de Janeiro, 8 junio (NA, Enviado Especial)– La 82.ª Asamblea General Anual de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), celebrada en Río de Janeiro, concluyó con un mensaje claro de alerta para la industria: los persistentes problemas en la cadena de suministro y los retrasos en las entregas de aeronaves continúan generando un fuerte impacto económico y operativo en las aerolíneas a nivel global. Durante la conferencia de clausura, de la cual participó la Agencia Noticias Argentinas, el director general de la IATA, Willie Walsh, advirtió que estos retrasos supondrán un coste adicional cercano a los 11.000 millones de dólares para las compañías aéreas en 2025, una cifra especialmente preocupante en un sector caracterizado por márgenes de beneficio reducidos. “El sector podría haber evitado este coste si los fabricantes hubieran cumplido con sus plazos”, afirmó Walsh, subrayando que se trata de un impacto considerable si se compara con el beneficio neto global previsto para la industria, que ronda los 23.000 millones de dólares. CRISIS EN LA CADENA DE SUMINISTRO Uno de los ejes centrales del encuentro fue la crisis estructural que atraviesa la cadena de suministro aeroespacial. Las dificultades en la producción de aeronaves, motores y componentes han provocado retrasos generalizados en las entregas, obligando a las aerolíneas a replantear sus planes de crecimiento y renovación de flota. Como consecuencia directa, muchas compañías se ven forzadas a mantener en operación aeronaves más antiguas, lo que incrementa significativamente los costes en combustible, mantenimiento y arrendamiento. Además, el lento ritmo de producción contrasta con una demanda sostenida de transporte aéreo, lo que genera un desequilibrio entre oferta y demanda y limita la capacidad de expansión del sector. LLAMADO A MAYOR COMPETENCIA ENTRE FABRICANTES Otro de los temas destacados fue la necesidad de fomentar una mayor competencia entre los fabricantes de aeronaves y motores. Walsh expresó críticas hacia los proveedores por los retrasos acumulados y las deficiencias en la cadena productiva, señalando que estas fallas están afectando directamente a las aerolíneas. En este contexto, el directivo valoró el papel estratégico de nuevos actores en el mercado, que podrían contribuir a equilibrar un segmento dominado tradicionalmente por un número reducido de fabricantes. NUEVAS PRIORIDADES Y TRANSFORMACIÓN TECNOLÓGICA La asamblea también marcó el inicio de una nueva etapa institucional con Roberto Alvo, CEO de LATAM Airlines Group, al frente del Consejo de la IATA. El ejecutivo destacó que la organización reforzará su papel como representante del sector ante desafíos regulatorios y operativos cada vez más complejos. Asimismo, la inteligencia artificial y las soluciones digitales emergieron como factores clave para la próxima transformación de la aviación. Según los líderes del sector, los avances en eficiencia provendrán cada vez más del software y la optimización de procesos que del desarrollo de hardware. SOSTENIBILIDAD Y PRESIÓN DE COSTES El debate sobre sostenibilidad ocupó un lugar relevante, en un contexto marcado por la necesidad de equilibrar los objetivos medioambientales con la viabilidad económica del sector. Walsh criticó algunas políticas climáticas que, según indicó, podrían afectar la competitividad sin ofrecer resultados efectivos a corto plazo. A estas tensiones se suman factores geopolíticos, como el cierre de espacios aéreos en zonas de conflicto y el aumento de los tiempos de vuelo, que incrementan el consumo de combustible y, en última instancia, los costes para el pasajero. PERSPECTIVAS: CRECIMIENTO CON MÁRGENES AJUSTADOS Pese al complejo escenario, la IATA mantiene una visión moderadamente optimista sobre el crecimiento de la demanda. Se espera que el número de pasajeros supere los 5.000 millones en 2025, consolidando el papel fundamental de la aviación en el comercio global y el turismo. No obstante, el propio Walsh recordó que la rentabilidad del sector sigue siendo limitada, con beneficios por pasajero que apenas dejan margen para absorber nuevos costes. “El mundo depende de la aviación para conectar personas y economías, pero operamos con márgenes muy ajustados. Cada nuevo coste tiene un impacto directo en la sostenibilidad del sector”, concluyó. .
Fuente: Agencia Noticias Argentinas

