Buenos Aires, 27 junio (NA) – Alemania registró este sábado, por segundo día consecutivo, un nuevo récord de temperatura en el marco de una histórica ola de calor que azota a gran parte del continente europeo y que ya generó marcas inéditas en otros países de la región. La estación de Drewitz, ubicada en el este del país, marcó 41,5 °C hacia las 16:30 horas, según datos provisionales provistos por el Servicio Meteorológico Alemán (DWD), superando de esta manera la marca previa de 41,3 °C que se había asentado el viernes en Saarbrücken, en el suroeste del territorio. El país europeo lleva casi dos semanas sumido en una ola de calor que agobia a las personas, pone en riesgo la salud de los más vulnerables y aumenta el peligro de incendios forestales. Desde el organismo oficial explicaron que «lo que es especialmente pesado para la gente es que de noche no refresca. Muchas regiones del país tendrán de nuevo noches tropicales», una condición que se traduce en termómetros que no bajan de los 28 grados durante la madrugada en muchos puntos del mapa. A pesar de que el servicio meteorológico nacional había proyectado temperaturas de hasta 42 grados para este fin de semana, los modelos climáticos de las últimas horas muestran indicios de una leve desaceleración del fenómeno para las próximas jornadas. Respecto a la evolución de las temperaturas en la ola de calor, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, un portavoz de la entidad pública manifestó que «no se puede descartar, pero las probabilidades de que mañana domingo alcancemos unos niveles como los de hoy son escasas». La situación de marcas extremas afectó de igual manera a la República Checa, donde este sábado se registró un récord absoluto de temperatura de 40,6 °C en Doksany, al norte de Praga, superando el registro más alto anterior de 40,4 °C que databa del año 2012 en la localidad de Dobrichovice, según detallaron las autoridades del servicio meteorológico CHMI. Por su parte, en Dinamarca se documentó la temperatura más elevada desde que comenzaron las mediciones oficiales en el siglo XIX. El Instituto Meteorológico Danés (DMI) informó a través de una publicación en la red social X que «con 36,6°C al norte de Odense, tenemos el día más caluroso jamás registrado desde que empezaron las mediciones, en 1874», agregando en su reporte que el día aún no había terminado. En tanto, las proyecciones meteorológicas en Austria prevén para el domingo temperaturas de hasta 40 °C, luego de que en la ciudad de Viena se midieran 38 °C durante el transcurso del sábado. Las altas temperaturas comenzaron a generar consecuencias directas sobre la infraestructura de transportes en la región de Vorarlberg, la zona más occidental del territorio austríaco y fronteriza con Suiza, donde el calor deformó las vías en algunos puntos, una situación técnica que obliga a los trenes a circular más lento para garantizar la seguridad operativa. Agencia NA
Fuente: Agencia Noticias Argentinas

