Buenos Aires, 7 agosto (NA) — River decidió recuperar una modalidad que prácticamente había dejado de utilizarse en el fútbol argentino y estableció que Maximiliano Salas e Ian Subiabre no podrán enfrentarlo mientras permanezcan cedidos en Independiente Rivadavia y Tigre, respectivamente. Salas dejó el conjunto de Núñez después de quedar fuera de la consideración de Eduardo Coudet y fue prestado a la Lepra mendocina sin cargo ni opción de compra, mientras que Independiente Rivadavia asumirá el pago de su salario durante la cesión. Dentro del acuerdo apareció una particularidad: el delantero no estará habilitado para jugar ante River, una condición conocida históricamente como “cláusula del miedo” y que perdió presencia durante los últimos años en las negociaciones entre clubes argentinos. La dirigencia millonaria ya había utilizado una fórmula similar pocos días antes en la salida de Subiabre, quien se incorporó a Tigre a préstamo por 12 meses, con posibilidad de extender la cesión durante otros seis y con opción de compra. En ese caso, el acuerdo también contempla una penalidad económica en caso de que el Matador pretenda utilizar al juvenil frente al club dueño de su pase, una cifra que en la práctica busca impedir su presencia en esos encuentros. De esta manera, River pretende evitar la denominada “Ley del Ex” con dos futbolistas que continúan perteneciendo a la institución, pero que buscarán recuperar continuidad lejos del Monumental. Salas había quedado dentro del grupo de jugadores apartados de la consideración del nuevo cuerpo técnico, mientras que Subiabre también fue autorizado a buscar una salida durante este mercado luego de perder terreno en el plantel profesional. La particularidad es que River vuelve así a una herramienta contractual que había caído en desuso: ceder futbolistas para que sumen minutos en otros equipos, pero reservándose la posibilidad de que no puedan utilizarse justamente cuando deban enfrentar al Millonario. Agencia NA
Fuente: Agencia Noticias Argentinas

