Buenos Aires, 12 agosto (NA) – A 48 horas del sismo de magnitud 7,4 que sacudió el noroeste de Colombia y que dejó hasta ahora un saldo parcial de 240 muertos, decenas de socorristas continuaban buscando sobrevivientes entre los escombros de edificios colapsados en varias ciudades. El Gobierno colombiano informó este miércoles que solicitó ayuda de equipos de rescate de cuatro países: Estados Unidos, El Salvador, Ecuador e Israel. David Tamayo, designado al frente de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), dijo a la prensa que Colombia pidió asistencia únicamente a esos gobiernos porque considera que sus equipos cuentan con las certificaciones internacionales y nacionales necesarias para las tareas requeridas. “En aras de anticipar el agotamiento de nuestros recursos en las operaciones de búsqueda y rescate, estamos empezando a formalizar apoyos, peticiones o solicitudes de apoyos de equipos de búsqueda y rescate de Estados Unidos, El Salvador, Ecuador e Israel. Estos equipos de búsqueda y rescate deben ser equipos certificados a nivel internacional y reconocidos por sus respectivos países”, señaló, según informó la cadena estadounidense CNN y consignó la Agencia Noticias Argentinas. “Solo estaremos aceptando el apoyo por parte de estos países”, remarcó el funcionario. En el mismo mensaje, el canciller Omar Bula informó que Colombia recibió múltiples ofrecimientos de ayuda humanitaria y que ya comenzaron a arribar vuelos con asistencia, entre ellos procedentes de El Salvador y México. Estados Unidos movilizó dos equipos de rescatistas para apoyar las labores de búsqueda en las zonas afectadas, en respuesta a la petición del gobierno del presidente Abelardo de la Espriella. El Departamento de Estado de Estados Unidos movilizó equipos técnicos de búsqueda y rescate urbano (USAR) de los condados de Fairfax, Virginia, y de Los Ángeles, California, para apoyar las labores en Colombia, a solicitud de la administración del presidente Abelardo de la Espriella, informó la entidad en X, según supo la Agencia Noticias Argentinas. El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Colombia comunicó que ha recibido 202 cuerpos, aunque reportes de autoridades regionales elevan la cifra de víctimas fatales a 240. La institución divulgó la lista oficial de las personas fallecidas cuya identidad fue confirmada, entre las que figuran cinco menores de edad. Según el informe oficial, las víctimas provenían de Cali, Pereira, Manizales, Belén de Umbría, Tuluá, Buenaventura, Sevilla, Buga y Quibdó. Por su parte, la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) difundió un comunicado en el que cifra en 241 el total de fallecidos por el terremoto. De ese total, 172 ocurrieron en ciudades capitales: 74 en Cali, 83 en Pereira, 9 en Quibdó y 6 en Manizales, según el balance publicado por Asocapitales. La plataforma en línea Colombia te busca estimó que a las 15.30 hora local (17.30 de Argentina) quedaban por localizar 4.181 personas y que 973 ya habían sido ubicadas. Frente a la magnitud de la tragedia, el presidente De la Espriella declaró duelo nacional de tres días. Según el decreto expedido por la Presidencia, el Gobierno nacional, en nombre del pueblo colombiano manifiesta su profundo dolor por el fallecimiento de las personas con ocasión del movimiento sísmico ocurrido el día 10 de agosto de 2026, y se solidariza con el luto de las familias y amigos de las víctimas. MANIZALES, ENTRE EDIFICIOS AVERIADOS Y VIVIENDAS INHABITABLES TRAS EL TERREMOTO En Manizales, una de las ciudades más afectadas por el sismo, se observaba un panorama de edificios averiados, muchos de ellos caídos. La emblemática catedral registró graves daños, según CNN. Un poblador, Sebastián Aristizábal, colombiano que circulaba en su vehículo por la zona al momento del terremoto, contó a CNN: “Al principio fue un movimiento y pensé que me había quedado sin aire en las llantas, después me bajé y fue terrible ver los movimientos de los edificios en ese momento”. Además de vapor y humo, Aristizábal dice que vio a gente orando, gente que sin conocerse se abrazaban para darse consuelo. “Fue una sensación terrible”, recuerda. Aristizábal dice que cree que fue “un milagro” que en Manizales, rodeada de montañas, no hubiese una catástrofe de mayor magnitud. Según pudo saber CNN al consultar a cuerpos de bomberos en el terreno, se trata de una zona donde las construcciones son antisísmicas en su mayoría, lo que podría haber prevenido derrumbes. “Es increíble ver ríos de personas” ayudando: mujer que perdió su casa en Cali destaca la solidaridad de los colombianos Olga Lucía Lizcano, colombiana de 41 años que trabaja en Cali para la administración de impuestos, relató a CNN: “Llegamos cerca de la zona donde yo vivía. Los edificios ya se veían agrietados, paredes, muros caídos. Llegamos a la esquina de mi casa y se había caído todo el edificio”, recuerda entre lágrimas. Su hija y sus familiares pudieron evacuar a tiempo el edificio donde viven sus suegros en el barrio Nueva Tequendama. Lizcano dice que los habitantes de su ciudad se han movilizado en masa para ayudar a remover escombros y buscar a sobrevivientes, además de donar comida y alimentos. “Es increíble ver cómo hay ríos de personas, de voluntarios llevando agua, cargando ladrillos… Hay mucha gratitud en medio de la tragedia. A toda la gente, muchas gracias”, comenta. Esa ayuda también la han recibido Lizcano y su familia. Tras el colapso de su edificio, se están quedando con un familiar en el oeste de Cali, donde las afectaciones fueron menos severas. “Hay gente que no conozco que me está mandando mensajes y diciendo que nos enviaron ayudas, preguntando cómo estamos. Aparte de mi familia y amigos, hay mucha gente que no conocemos que tiene un corazón muy grande y nos está enviando muchas ayuda», dijo. LA COCINA COMUNITARIA QUE ALIMENTA A LOS AFECTADOS POR EL TERREMOTO EN PEREIRA Una discoteca convertida en centro de acopio, un restaurante convertido en cocina comunitaria y trabajadores que regresaron voluntariamente a sus puestos, no para atender clientes, sino para alimentar a quienes quedaron afectados por el terremoto. La mañana del lunes, Gabriel Jaime Montoya solo pudo pensar en su esposa y en sus cuatro hijas. Ponerse a salvo era la prioridad. “Ha sido la experiencia más aterradora de mi vida”, cuenta de acuerdo con CNN. Montoya llegó al Eje Cafetero durante la pandemia, después de haber vivido en Medellín y Barranquilla. Su esposa es pereirana y juntos decidieron apostar por una ciudad que, según él, los recibió con los brazos abiertos. Hoy, Gabriel es parte de un grupo empresarial dedicado a la gastronomía, la hotelería y el entretenimiento. Entre sus negocios están Zelva Rooftop, Don Ángel Parrilla y, en sociedad, Tutaina Eje Cafetero. Pero después del terremoto, los restaurantes dejaron de ser simplemente negocios. Se convirtieron en una forma de ayudar. Al recorrer las calles de Pereira, Gabriel encontró un panorama que describe como “desolador”. Más allá de los edificios que colapsaron, dice, hay numerosas estructuras que quedaron afectadas y que ya no pueden ser habitadas. Así nació una cocina comunitaria que comenzó a funcionar este miércoles en Pereira, en el local Don Ángel Parrilla, un restaurante que funciona en la zona exterior de Tutaina. Allí, dos cocinas que normalmente están destinadas a atender clientes ahora tienen otra misión: preparar alimentos para personas que los necesitan. La meta es ambiciosa: entre 1.000 y 1.500 platos de comida cada día. Agencia NA
Fuente: Agencia Noticias Argentinas

