Buenos Aires, 10 septiembre (NA) — La morosidad de las empresas se quintuplicó en dos años impulsada principalmente por la irregularidad de las pequeñas y medianas firmas, según expuso un informe de la consultora Equilibra. En un contexto donde la suba en el nivel de incumplimiento de las obligaciones financieras afecta a las familias argentinas, las compañías no son ajenas a esta realidad y sufren el endurecimiento de condiciones bancarias y la tensión en la cadena de pagos. El crecimiento en la morosidad empresarial se da en paralelo al aumento del financiamiento a firmas en la gestión de Javier Milei. Al respecto, el reporte detalló que el stock de préstamos a empresas se expandió del 5,7% del PBI a fines de septiembre de 2023 al 9,8% del PIB a fines de junio de 2026. Asimismo, puntualizó que dos tercios del aumento del crédito bancario se explican por las líneas en moneda extranjera, que treparon del 0,8% al 3,5% del PBI y representan más de un tercio del financiamiento total de las firmas. Sin embargo, esta aceleración del crédito estuvo acompañada por un marcado deterioro en la puntualidad de los pagos. De acuerdo con un relevamiento del Centro de Análisis Económico Equilibra sobre datos del Banco Central (BCRA), el ratio de morosidad en el crédito comercial se quintuplicó al pasar del 0,7% en noviembre de 2024 al 3,7% en julio de 2026. Pese a esta marcada suba, la cifra aún se ubica lejos del récord del 8,1% registrado a comienzos de 2020. Sin embargo, el informe alertó que la probabilidad de que un préstamo regular caiga en mora ya triplica el promedio de los últimos 20 años. El trabajo aportó que la morosidad presenta una fuerte brecha según el monto del financiamiento y el tamaño de la compañía. Los préstamos menores a $5 millones registran la tasa de mora más alta, alcanzando el 9,3%. Concentran al 60% de las empresas endeudadas, pero representan apenas el 0,2% del crédito total. En el tramo de créditos entre $5 a 200 millones, que agrupa al 30% de las firmas y 4% del crédito, presenta una irregularidad del 7,6%. Mientras que en el tramo de $200 a 3.800 millones, que representa al 9% de las empresas y 22% del crédito, tiene un nivel de mora del 6,6%. En el caso de las grandes empresas, que solicitan préstamos por encima de los $3.800 millones y concentran el 73,8% del volumen crediticio, exhiben una tasa de morosidad de tan solo el 1,8%, según indicó el análisis de la consultora al que accedió la Agencia Noticias Argentinas. En términos de cantidad de firmas, las personas jurídicas con créditos en mora pasaron de 16.200 a 37.482 en dos años, abarcando al 13,4% del total de las firmas endeudadas. Asimismo, las PyMEs con avales de SGR en mora casi se triplicaron, subiendo de 3.354 a 9.679 empresas. A este panorama se suma la postura del sistema financiero, que ha endurecido los requisitos de otorgamiento de préstamos, perjudicando especialmente a las estructuras más pequeñas. Al respecto, la Fundación Observatorio PyME relevó que entre el tercer trimestre de 2025 y el segundo de 2026, los atrasos en los pagos a bancos, proveedores e impuestos se duplicaron, afectando al 24% de las PyMEs. El análisis sectorial de Equilibra refleja que el atraso en los pagos afecta principalmente a las actividades rezagadas de la economía. La Construcción encabeza el ratio de irregularidad con un 7,7% del total otorgado y le sigue Comercio con una tasa del 6,5%. Por detrás, aparece la Industria Manufacturera, que registra un promedio del 3,7%, con marcada disparidad interna. El rubro de Textiles y Cueros lidera el atraso con un 14,6%, mientras que Vehículos y Transporte registra la menor mora, con solo 0,4%. En cuanto a las actividades que crecen, la Minería y Energía junto con la Intermediación Financiera muestran indicadores de mora inferiores al 0,5%. La excepción entre los sectores dinámicos es el Agropecuario, con una mora del 4,3%. Agencia NA
Fuente: Agencia Noticias Argentinas

