Buenos Aires, 17 agosto (NA) – La industria manufacturera lidera la pérdida de empleo privado formal desde la llegada de Javier Milei a la presidencia, acumulando casi 90.000 trabajadores registrados menos desde agosto de 2023. Desde noviembre de ese año y mayo del presente 2026, el empleo asalariado, privado y formal tuvo una caída de 241.176 trabajadores, según la serie desestacionalizada del SIPA que releva la Secretaría de Trabajo. Según supo la Agencia Noticias Argentinas, de dicho total, 85.561 puestos son de la industria manufacturera, lo cual representa el 35,5% de la pérdida. Por su parte, la construcción ocupa el segundo lugar, siendo el sector más afectado, con 62.747 trabajadores menos. Sumando las dos actividades se explica la baja del 61,5% de la reducción de los trabajadores asalariados privados y formales desde el mes de noviembre del año 2023. A su vez, dicha merma recibió la compensación del crecimiento de trabajos independientes registrados. Asimismo, de acuerdo con el informe del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA), en mayo la industria perdió también 3.157 trabajadores registrados, pero la baja se desaceleró respecto al promedio de los seis meses anteriores, de unos 5.100 empleos mensuales. ¿CUÁL FUE LA PÉRDIDA DE EMPLEO DESDE AGOSTO DE 2023? Desde el mes de agosto del año 2023, cuando el sector tuvo su último máximo, la pérdida acumulada se estableció en 89.667 trabajadores, lo cual equivale a una merma del 7,5%. De esta forma, la industria se consolidó como la actividad con mayor pérdida de empleo formal. En tal sentido, textiles, confecciones, cuero y calzado fueron las que encabezaron la caída, con 28.088 puestos menos desde agosto de 2023, lo cual representa una baja del 23%. Luego le siguió la metalmecánica, con la baja de 21.384 empleos, es decir, el 9%. ¿QUÉ OTROS SECTORES SUFRIERON PÉRDIDAS DE TRABAJADORES? También otras manufacturas tuvieron la baja de 15.368 empleos formales y, por su parte, los automotores y neumáticos perdieron 9.552; además, la madera, el papel, la edición e impresión siguieron con 6.241 y química y petroquímica con 5.453. Por otro lado, los alimentos y el tabaco fueron las ramas que menos pérdidas tuvieron, con la baja de tan solo 856 puestos, lo cual representa el 0,2% del empleo registrado del sector desde el mes de agosto de 2023. A todo esto, un estudio realizado por el Observatorio Económico Social de la Universidad Nacional de Rosario mostró que la informalidad industrial creció del 32,2% en el cuarto trimestre de 2016 al 41,9% en el tercero de 2025. En este contexto, lo propio coincide con un diagnóstico crítico que se publicó en el boletín informativo de la empresa Techint, donde los economistas Bernardo Kosacoff y Diego Coatz describieron a la industria argentina en situación de “extrema fragilidad”. En tal caso, identificaron “tres argentinas”. Por un lado, un sector moderno, productivo y exportador; en segundo lugar, empresas orientadas al mercado interno con problemas de productividad y también de competitividad; y, por último, un sector de baja productividad y elevada informalidad. Sobre esto, Kosacoff y Coatz marcaron que el deterioro sobrepasa a la actual gestión de gobierno y señalaron que entre el año 2011 y el año 2025 el PBI industrial por habitante cayó 28% y, además, no se creó empleo formal adicional en el sector, mientras la población aumentó más de 15%. En cuanto a la recuperación posterior a la caída de 2024, esta también fue heterogénea. Allí, las actividades vinculadas con la molienda agrícola y la producción hidrocarburífera fueron las que tuvieron un mejor desempeño, mientras varias ramas orientadas al mercado interno continuaron rezagadas. Otro dato del informe señaló el impacto de la transformación del comercio mundial, donde China concentra el 50% de la producción industrial mundial y más del 20% del comercio de manufacturas, en un contexto de excedentes de capacidad y competencia mediante subsidios. Al respecto, los autores dijeron que Argentina tiene oportunidades en Vaca Muerta, la minería y la agroindustria, y marcaron el desafío de generar lazos con proveedores locales, ingeniería, tecnología, bienes de capital y empleo calificado. Es así que dicho escenario será uno de los temas trascendentes el próximo Día de la Industria, donde la UIA celebrará en septiembre desde la planta de Laboratorios Elea, en la provincia de Buenos Aires, y donde están invitados el presidente Javier Milei y sus ministros, así como el gobernador bonaerense Axel Kicillof y sus funcionarios, además de los referentes de las principales industrias del país. En cuanto a la situación laboral, la misma también fue objeto de análisis del Observatorio Económico Social de la UNR, el cual señaló que entre los años 2017 y 2025 el cuentapropismo escaló del 21,1% al 24,5% de los ocupados, en detrimento del empleo asalariado. En tal sentido, en el primer trimestre del año 2026, el 65,3% de los cuentapropistas estaba en la informalidad, frente al 37,9% de los asalariados. Sobre esto, el estudio asoció la recomposición con un mercado laboral progresivamente más informal. Y marca que la diferencia también se ve en las condiciones de vida, donde, en el cuarto trimestre del año 2025, el 34,3% de los trabajadores informales vivía en un hogar pobre, frente al 10% de los formales. Por eso, el informe de la UNR definió a la formalidad como una “frontera del bienestar” y sostuvo que la relación entre la informalidad y la pobreza se mantuvo durante toda la serie analizada. Por su lado, Barclays advirtió que, si se excluyen agricultura y minería, la economía permanece prácticamente estancada en los niveles de noviembre del año 2023, antes de la llegada de Milei al Gobierno. Además, el banco señaló que los salarios formales reales están 7% por debajo del primer semestre del año 2023 y que el empleo formal se encuentra 3,5% por debajo del cuarto trimestre de ese año. A su vez, destacó el deterioro de distintos sectores manufactureros, donde marcó que la producción textil está 35% por debajo del primer trimestre del año 2023 y que los alimentos procesados están 0,5% por encima. En cuanto a la construcción, señaló que está 13% por debajo del primer trimestre del año 2023 y que, según el informe, la debilidad también llega a las actividades no transables. Con este panorama, Kosacoff y Coatz propusieron trabajar sobre una agenda basada en una macroeconomía estable compatible con el crecimiento, una mejora de la competitividad sistémica y una agenda de productividad dentro de las empresas y, para ello, mencionaron como herramientas al crédito, impuestos, logística, energía e infraestructura, además de digitalización, inteligencia artificial, sustentabilidad y formación de talento. Por último, los economistas dijeron que el desafío no consiste en regresar a una política industrial defensiva, sino en construir una estrategia productiva moderna, evaluable y compatible con una economía abierta al mundo. Agencia NA
Fuente: Agencia Noticias Argentinas

