Buenos Aires, 4 agosto (NA) — Platense entró en una profunda crisis este lunes luego de perder 4-0 como local ante Talleres por la tercera fecha del Torneo Clausura, en un partido que terminó con hinchas colgados del alambrado, el capitán Ignacio Vázquez enfrentándose con algunos plateistas y el entrenador Walter Zunino con serias posibilidades de dejar el cargo antes de los octavos de final de la Copa Libertadores. El conjunto cordobés se impuso mediante un doblete del brasileño Rick y los goles de Valentín Depietri y Franco Cristaldo en el estadio Ciudad de Vicente López, en una actuación que desató la furia generalizada de los simpatizantes locales. Cuando se consumó la goleada, varios integrantes de la barra de Platense se subieron al alambrado para insultar y amenazar a los futbolistas, mientras desde diferentes sectores del estadio bajaban silbidos y cánticos contra el plantel. “Jugadores, la c… de sus madres” y “me parece que Tense no quiere ganar, tiene ganas de cobrar” fueron algunos de los mensajes que se escucharon durante los últimos minutos y después del pitazo final. La situación alcanzó su punto máximo cuando Vázquez respondió a los insultos provenientes de la platea, señaló a uno de los hinchas e intentó acercarse para enfrentarlo. El defensor debió ser sujetado por cuatro personas, entre efectivos de seguridad e integrantes de la delegación. En medio de empujones y discusiones, el capitán posteriormente se acercó al alambrado y mantuvo un tenso intercambio con referentes de la barra, a quienes les pidió explicaciones por el episodio que acababa de protagonizar. La goleada profundizó una racha de 14 partidos sin victorias en el ámbito local y dejó al Calamar entre los equipos ubicados en la parte más baja de la Tabla Anual, pese a su buena campaña internacional. Zunino decidió cancelar la conferencia de prensa posterior al encuentro y su continuidad comenzó a ser evaluada por la dirigencia. El entrenador asumió en noviembre de 2025 y dirigió 28 partidos, con ocho triunfos, nueve empates y once derrotas. La posibilidad de un alejamiento en las próximas horas tomó fuerza, aunque hasta el momento la institución no comunicó oficialmente una determinación sobre el futuro del cuerpo técnico. La crisis aparece en un momento especialmente delicado, ya que Platense recibirá a Coquimbo Unido el 12 de agosto por la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores y disputará la revancha una semana después en Chile. De esta manera, el Calamar podría afrontar uno de los compromisos más importantes de su historia reciente en medio de una fractura entre los hinchas y el plantel, con su capitán involucrado en un grave incidente y sin certezas sobre quién será el entrenador. Agencia NA
Fuente: Agencia Noticias Argentinas

