A través de sus redes sociales, el fiscal federal Patricio Sabadini, tiene una activa participación en sus publicaciones donde comparte noticias cotidianas y judiciales, pero también da rienda suelta a compartir sus gustos musicales y cinéfilos.
Un ejemplo de ello es su invitación a mirar la serie de la plataforma Netflix «El Mesías» que promete convertirse en una de las principales sagas adictivas del sitio y comienza a generar controversia en todo el mundo por su polémico argumento de la llegada de un nuevo Jesucristo al siglo XXI anunciando que el apocalipsis esta cerca.
El fiscal de mano de hierro, es conocido por sus investigaciones sobre presuntos actos de corrupción y lavado de dinero de funcionarios del gobierno de Domingo Peppo (incluso desde la gestión Capitanich) y de municipios como Resistencia, Villa Río Bermejito y Quitilipi donde ya está sindicada Aída Ayala por su papel al frente de la Subsecretaría de Municipios de la Nación.
Pero en su faz personal, y en contacto con sus amigos feisbukeros y seguidores Patricio invitó el 2 de enero a engancharse con la serie con el siguiente posteo: Un Jesús estafador mundial? Una esperanza? Un líder religioso? Un terrorista? Un inmigrante ilegal? Messiah es una serie obligada a ver no solo por imaginar como sería la llegada del profeta en un mundo caótico como el actual, sino por el debate político, cultural y, desde luego, religioso que despierta. En cada uno de sus capítulos un hilo conductor presente, la pérdida no solo de la brújula, el horizonte de nuestra sociedad, sino, LA PERDIDA DE LA FE. Excelente.
Enchufadísimo en la trama volvió a referirse este sábado expresando:
Sigo pensando en lo que va dejando Messiah. Esa necesaria razón cultural de creer en algo o alguien que calme la congoja de vivir en este mundo. Existe un pasaje en que el profeta se entrevista con el presidente de la todavía máxima potencia mundial. Le propone retirar todas la tropas militares norteamericanas enquistadas en Medio Oriente. El contraste es evidente. Una ficción que parece difícil que supere la realidad.
Sabadini de pantuflas y pochoclero, comparte sus gustos con sus amigos virtuales

