El nuevo partido Sociedad Organizada Independiente (SOI) se prepara para llegar a la Cámara de Diputados representando a un tercer sector diferente de las coaliciones oficialistas y opositoras que gobiernan el Chaco desde hace décadas. Nacieron hace unos años como “Vecinos Autoconvocados” y fueron reconociendo coincidencias. Ante la falta de tiempo, dependerá de la estrategia de sus dirigentes el elegir a quien encabece este proceso.
Hace cuatro años el electorado metropolitano vio esa alternativa en el Partido Obrero ungiendo a Aurelio Díaz como diputado, pero la actual izquierda diseminada y el enojo del trabajador y comerciante con las manifestaciones en pandemia restan posibilidades a una continuidad de la izquierda en la legislatura.
Que esa banca no regrese al peronismo o al radicalismo dependerá de la inteligencia de otras propuestas para seducir al electorado.
Todo partido político debe tener una causa o está condenada a dos caminos posibles, al fracaso antes de nacer, o a convertirse en un movimiento más de todos los que suman a las coaliciones de los partidos tradicionales cada vez que se acerca una elección a cambio de un lugar en una lista de candidatos o de funciones públicas de tercera línea. Nacen independientes, no logran piso electoral y con los años ofrecen el sello, en el mejor de los casos, a quien presente propuestas más o menos cercanas a sus valores fundacionales.
SOI tiene causa, es un grupo de profesionales y empresarios cansados de años de pobreza, postergación y de falta de oportunidades para quien quiere emprender en el Chaco y en la Argentina. Pregonan por la calidad educativa y por una justicia independiente con concursos transparentes.
Tienen valores firmes y una trama discursiva contundente que los despega de la queja permanente sobre los problemas estructurales, para conformase en una alternativa democrática integrada por vecinos que decidieron “dejar de esperar y hacer algo por el futuro de nuestros hijos”, y una trayectoria personal empresaria, social, cultural que los ratifica en forma individual.
Sin embargo cada una de las propuestas es bandera permanente de todos los dirigentes políticos que cada dos años ofrecen soluciones en sus discursos electorales aunque después no cumplan. Por lo tanto, la causa de SOI no es exclusiva sino parte del relato político de toda la maraña de dirigentes cada vez más alejados del pueblo que los vota.
Contar con una causa no es suficiente. Se debe lograr que un amplio porcentaje de votantes identifique a esa causa con el partido político. Y debe comunicarse con claridad y eficiencia a los distintos segmentos electorales haciendo coincidir sus propuestas con las preferencias de cada elector que inconscientemente espera a ese candidato que le genere emociones y lo motive a definir su voto. El votante sólo saldrá de su zona de confort por lo ya conocido si se lo convence emocionalmente. El voto no es racional.
Pasar de un club social a una propuesta política partidaria depende un una buena estrategia de comunicación política. Para ello se necesita instalación, y para instalarse se necesita tiempo.
En redes sociales, SOI Argentina tiene poco más de 400 seguidores en Facebook y menos de 100 seguidores en Instagram y Twitter lo que muestra a las claras la poca difusión real que tiene actualmente la propuesta, o una estrategia tradicional de convocatoria en el boca a boca en busca de los ciudadanos que puedan concordar con sus valores.
En este contexto es más factible que 2021 sea la presentación en sociedad de una boleta distinta en los cuartos oscuros, para pensar en ser una opción electoral en dos años.
La alternativa ante la urgencia es la confección inteligente y estratégica de las listas electorales que sean encabezadas por ciudadanos que por sí solos representen una causa y a quienes el electorado esperado ya los identifique claramente.
Tal es el caso de Carlos Alabe, indiscutible abanderado de Padres en la Ruta, Fundación Ciudad Limpia y cara visible de logros ciudadanos indiscutidos como Casa Garrahan y el Centro de Enfermedades Raras.
Nadie discute que muchos otros integrantes del incipiente movimiento tienen larga trayectoria social, comercial o profesional, pero para lograr 40 mil votos en tres meses, se debe conjugar una causa noble, una estrategia de ingreso a cada hogar y la inteligencia para elegir a ciudadanos reconocidos que puedan representarlos durante los próximos cuatro años.

