Buenos Aires, 31 julio (NA)– La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, escribió un artículo en el que expresó su balance sobre la visita a la Argentina, la cual contó con reuniones con funcionarios, charlas con estudiantes y una visita a Vaca Muerta. Allí, la economista plasmó los principales puntos que le dejó su paso por el país y envió un mensaje hacia los argentinos. El artículo fue publicado en la página oficial del organismo multilateral. En primer lugar, Georgieva relató que fue recibida con un «regalo inesperado» por parte del ministro de Economía, Luis Caputo, quien la esperó con una camiseta de la Selección argentina con el dorsal número 10 -del «icónico» Lionel Messi- y su nombre estampado. La titular del Fondo entabló un paralelismo sobre la economía argentina y el astro del fútbol mundial, tras haberse consagrado campeón del mundo en 2022. Según explicó, la Copa del Mundo en Qatar fue «la culminación de años de perseverancia, contratiempos y una dedicación incansable», el mismo proceso que está atravesando la transformación económica del país. «(Messi) demostró que los grandes logros requieren persistencia y pueden tardar más de lo esperado; restablecer la estabilidad es difícil. Lograr que perdure es aún más difícil. Las mayores recompensas solo se obtienen tras años de perseverancia», enfatizó. La economista sostuvo que en cada lugar que visitaba se encontraba con gente «que miraba más allá de los desafíos actuales y se preguntaba en qué podría convertirse su país en la próxima década». Para ella, eso fue «la señal más alentadora de todas». Georgieva destacó los éxitos logrados por el Gobierno, entre los que enumeró la acumulación de reservas del Banco Central (BCRA), el superávit primario y la baja en la tasa inflacionaria, y afirmó que el país «atravesaba uno de los momentos económicos más difíciles de su historia moderna». «Estos logros reflejan el compromiso con la estabilidad y las decididas políticas del gobierno de Javier Milei y, sobre todo, la perseverancia del pueblo argentino». Sin embargo, reconoció que el proceso de estabilidad requiere de un largo tiempo y es algo a lo que los argentinos no estaban acostumbrados, dado las distintas crisis que registró el país de manera consecutiva. «Cuando las familias creen que los precios se mantendrán estables, empiezan a ahorrar en lugar de simplemente protegerse contra la inflación. Cuando las empresas creen que las políticas seguirán siendo predecibles, invierten a largo plazo en lugar de a corto plazo. Los bancos conceden créditos a más largo plazo. Los gobiernos pueden centrarse en mejorar las instituciones en lugar de estar pendientes de la próxima emergencia. En otras palabras, la estabilidad amplía el horizonte temporal de un país», dijo y recordó el ejemplo de su país de origen, Bulgaria, el cual pasó por una hiperinflación y una crisis bancaria en la década de 1990. «Restablecer la estabilidad requirió reformas difíciles, instituciones más sólidas y perseverancia durante muchos años. Los resultados no se vieron de inmediato. Pero gracias a que Bulgaria mantuvo el rumbo, la confianza regresó gradualmente. La inversión aumentó. La gente encontró trabajo. El nivel de vida mejoró». La economista también contó la impresión que se llevó al recorrer el yacimiento de Vaca Muerta, en Neuquén, y recordó que el país «cuenta con recursos naturales de primer nivel» y también con «emprendedores de talla mundial, universidades de gran prestigio y un talento humano excepcional». En otro tramo de su artículo recordó dos conversaciones que mantuvo en Buenos Aires: una fue con una maquilladora, que le contó su situación laboral actual, manifestó que la vida «sigue siendo difícil» pero que espera que Argentina «mantenga el rumbo»; y la otra fue con la bailarina y coreógrafa Mora Godoy, que posee una escuela de danza y ofrece becas a jóvenes. «Historias diferentes, profesiones diferentes, pero ambas reflejaban la misma convicción de que invertir hoy puede crear oportunidades mañana». También recordó la charla que brindó en el Palacio Libertad ante estudiantes de Economía, que manifestaron el deseo de saber «cómo su país podría competir, no solo el próximo año, sino durante las próximas décadas» y señaló que hubo un mensaje común durante su estadía en el país: «Argentina está empezando a mirar más allá de la próxima crisis hacia las oportunidades que se avecinan». «En definitiva, el éxito no se medirá únicamente por una menor inflación, mayores reservas o finanzas públicas más saneadas. Se medirá por si más empresas invierten, si las pequeñas y medianas empresas se expanden, si los trabajadores encuentran mejores empleos y salarios más altos, y si más argentinos perciben los beneficios del crecimiento económico en su vida cotidiana». Desde el lado del FMI, Georgieva afirmó que seguirá habiendo un respaldo hacia las políticas y reformas del Gobierno dado que «permiten a las familias planificar, a las empresas obtener préstamos e invertir, y a los gobiernos mirar más allá de la próxima crisis». «La transformación económica de Argentina también llevará tiempo. El país ha sentado las bases para un futuro más estable. El reto ahora es mantener el rumbo: seguir construyendo las instituciones, la confianza y las oportunidades que permitan que el progreso de hoy se convierta en una prosperidad duradera», concluyó. Agencia NA
Fuente: Agencia Noticias Argentinas

