«Yo por supuesto pienso que mi hija es inocente», aseguró Kroh sin mostrar su cara. «Si fue un accidente, si fue lo que fue o lo que dijo o lo que pasó, no sé, yo quiero saber tantas cosas. Necesito entender tantas cosas», agregó.
El testimonio de Yamila Kroh forma parte del documental «Nahir: el secreto de un crimen», en el que también habló del arma con el que fue asesinado Fernando Pastorizzo aquel 25 de diciembre de 2017, cuando estaba estacionado en su moto junto a Nahir Galarza en una calle de Gualeguaychú.
Tener un arma «era algo normal» en la casa de los Galarza porque Marcelo Galarza, padre de Nahir, «era policía y dejaba el arma como dejaba sus demás herramientas de trabajo; siempre en un mismo lugar, en un mueble de la casa», describió Kroh, que se divorció del hombre.
Tras el crimen de Fernando Pastorizzo la joven, que tenía no más de 20 años en ese momento, «no se levantó a comer» ni siquiera para festejar la Navidad.
«Yo me enojé con ella porque era 25 de diciembre. Después me enteré de lo que le había pasado a ella, una tremenda golpiza. Que por eso no se había podido levantar de la cama», reveló la mujer.
Ya divorciada de Marcelo Galarza, Yamila Kroh se habría mudado con su hijo a una localidad cercana a la Unidad Penal Femenina N° 6 «Concepcion Arenal», en Paraná, para poder visitar a Nahir una vez por semana.
Fuente: Minuto Uno

