En la mañana del lunes el Gobernador Domingo Peppo recibió a su antecesor y actual intendente de Resistencia Jorge Capitanich con motivo de suscribir un convenio de Compensación Reciproca de Deudas y Créditos entre el Ejecutivo Provincial y la comuna capitalina.
Pero más allá de lo positivo del anuncio la atención de los medios de comunicación estaba puesta en conocer si ambos están más cerca o más lejos de un acuerdo electoral para dirimir quien se postulará finalmente para ocupar el Sillón de Obligado después del 10 de diciembre. Y es que son claras las lecturas de ambos mandatarios acerca de la importancia de las Primarias Abiertas. Mientras Peppo se ve cabalgando hacia su segundo mandato y prefiere que un proceso interno no desgaste su ya golpeada administración, Capitanich se siente con fuerza suficiente para vencer a cualquiera, en cualquier instancia y renovar su contrato electoral con los chaqueños.
Así las cosas 40 intendentes del Frente Chaco Merece Más se reunieron a analizar la situación nacional y provincial y acordaron fortalecer el apoyo a la gestión del correntino villangelense, sobre todo en meses en estos meses cuando la oposición radical utilizará las pocas armas mediáticas que han sabido conseguir para achacarle sus funcionarios procesados, la administración de las empresas públicas y las deudas generadas con Camessa.
Capitanich participó de la foto junto a sus pares de la cuantiosa red de intendentes del interior cuyas sucesivas victorias mucho tuvieron que ver con el trabajo del montenegrino en los últimos 12 años. Un poderío territorial que promete consagrar a quien resulter ser el candidato peronista, en contraste con la suma de votos que logre el radicalismo, que camina lento pero sigue sosteniendo el apoyo de conglomerados muy poblados como Sáenz Peña, Barranqueras y la siempre extraña Resistencia, tal cual se ratificó en las legislativas de 2017.
De regreso al cónclave que dio inicio al abril electoral, Peppo se apuró el domingo a difundir que “Capitanich es un amigo” aunque “cuestiona mi relación con el Gobierno Nacional” y que “no tengo problemas en ir a una interna” porque “no especulo” pero vio ese camino con Capitanich como “un proceso de dialogo” ya que las PASO “cuestan 200 millones de pesos.”
Es ingenuo pensar que Capitanich y Peppo generaran una mesa de diálogo con medios en la puerta y sentados en el Salón de Acuerdos junto con sus funcionarios de primera y segunda línea ya que poco les costaría reunirse de incógnito en la Residencia de calle Saavedra. Así que las idas y vueltas en micrófonos radiales y portales, las primicias periodísticas por redes sociales y los grandes vaticinios no dejan de ser más que folklore para la gilada. Y en eso Coqui es un especialista, tiene la pelota en su cancha.
Lo demostró al salir de la reunión y contestar: “En lo único que coincidimos es en respetar la voluntad del otro. Es decir: si él quiere postularse a la reelección, que lo haga, yo no se lo puedo impedir. Y lo mismo yo, si quiero me presento, nada me lo impide”

