Santiago Giménez es el el hijo de Christian Giménez, jugador resistenciano que hizo su carrera máxima en Méjico con el apodo que se ganó en su paso por el fútbol argentino. El «Chaco».
Santiago debutó oficialmente el 28 de agosto de 2019 y lleva 2 goles de los 9 de la actual temporada, y realizó las inferiores en el cementero, pero en su primer partido amistoso compartió campo de juego con su padre. Tenía 15 años y se retiró con una fractura de clavícula que derivó en un penal que el «Pipi» erró.
«Lo de mi hijo fue muy raro. Se veía que tenías cosas muy interesantes. Tuve la suerte. Fue un técnico interino (que lo hizo debutar en un amistoso). Después Paco Jémez lo puso en un partido oficial de la Copa MX. Fue algo extraordinario», comenzó a detallar.
Sin embargo, Giménez confesó que ver la fractura de Santi lo sacó del partido y por eso fue que erró el penal. «En el partido que me toca jugar con él, le hacen un penal y se quebró la clavícula. Le pego yo y le erro. Lo erro, pero yo estaba pensando en la fractura», reveló el argentino.
DERECHO DE PISO
El Chaco, además, contó que al principio, cuando a Santi lo subieron al primer equipo de Cruz Azul, la convivencia era incómoda. Como era el menor, y no tenía tantos amigos con quienes compartir, quería recurrir a su padre. Pero él nunca se lo permitió.
«Yo lo corría a Santi como a mi me hacía el Patrón Bermúdez en las concentraciones con Boca. Cuando estábamos con el mate, él aparecía y yo le decía ‘nene, ¿qué haces acá? Acá van los grandes’. Así fue como me formaron», contó entre risas Giménez.
SANTI EN LAS INFERIORES
Sin embargo, la llegada al plantel de honor de Santi Giménez fue complicada porque primero tuvo que luchar con terminar la escuela, algo que generalmente todos los futbolistas tienen que hacer.
Porfirio Jiménez, ex profesor de las inferiores de Cruz Azul habló del delantero. “Tuvimos que trabajar la mentalidad porque era un chico que a veces se imponía su mami, no le gustaba mucho la cuestión académica, entonces lo castigaba con no ir a los partidos a veces para que entendiera que también era parte. El chico era muy inquieto, no le garantizaba nada que llegara a este grado, pero el chico trabajó mentalmente porque tenía que estar en ambas partes”, expresó.
Para finalizar agregó que “él se enfocaba más al futbol, sabía lo que tenía, pero el chico creo que asumió la responsabilidad y mejoró mucho, eso quiere decir que está donde tenía que estar porque yo lo veía en un futuro en la Primera División”.
EL REGRESO DEL «PIPI»
Christian Giménez pasó ocho años de su carrera defendiendo la playera de Cruz Azul, entre 2010 y 2017. 275 partidos que representan la mitad de los encuentros que disputó en su vida y siempre asegurando que la Máquina Cementera es el club de sus amores.
Mucho se ha rumorado que Giménez podría regresar a la Máquina: luego de las salidas de Ricardo Peláez y Pedro Caixinha en septiembre de 2019, su nombre sonó en ambas posiciones, la de entrenador y la de director deportivo.
En plática con Mate y Gambeta en Instagram, el Chaco confesó que sí, le encantaría volver a Cruz Azul a futuro. «Yo creo que con el tiempo. Primero tengo que estar capacitado. Es un equipo que quiero mucho. Cruz Azul hoy está en buenas manos con Siboldi. Pero tiempo al tiempo. Tuve posibilidades de estar (como directivo)», comenzó.
«Tengo buena relación con grupo Pachuca, pero considero que como exjugador he tenido buenas, malos y regulares experiencias como jugador. Hoy hay muchos representantes metidos en el medio», agregó Giménez.

