Con las encuestas afiladas, las elecciones Primarias Nacionales en el Chaco para el próximo domingo, se vislumbran como un test de liderazgo dentro del justicialismo entre las huestes de Jorge Milton Capitanich y Domingo Peppo. En tanto la diputa entre el radicalismo y demás socios de Juntos Por el Cambio se presenta sólo como un combate de semifondo.
Es que la carrera al senado por parte del Frente Todos que enfrenta a Coqui y Mingo en las boletas, tiene como trasfondo real la ruta hacia la Gobernación del Chaco que, en los sondeos de todas las agencias (creíbles y no creíbles) se ve inaccesible para Carim Peche.
En la suma de votos, al vaciar las urnas del Distrito Chaco, se espera que los grandes ganadores en la boleta presidencial sean Alberto Fernández y Cristina Fernandez por sobre Mauricio Macri.
Es por ello que, desde un ala del radicalismo se cree que una victoria de Domingo Peppo sobre el Coquismo sería un mensaje de apoyo al peronismo no kirchnerista, un oficialismo provincial que prefiere el diálogo a la confrontación con del Estado Nacional.
Asimismo abriría el camino a la reelección de Domingo Peppo y a sumar mas votos a Macri en la general.
Incluso dirigentes radicales aprovechan que Peppo-Pertile no llevan al binomio Fernandez-Fernandez para invitar que llevar a Macri y Peppo en el sobre.
Sin embargo desde el radicalismo local prefieren que la batalla sea ganada por Capitanich porque su victoria le pone techo a Gustavo Martínez en la carrera a la Intendencia de Resistencia.
El Presidente del Concejo se verá obligado a presentar sus cartas al Coquismo para que un candidato kirchnerista no melle su esforzada labor de cuatro años para demostrar que puede gobernar la capital.
Con la interna peronista en el cuadrilátero, los radicales caminan los pueblos más preocupados por sumar votos a Macri para lograr financiamiento de sus campañas locales, aún a costa de postergar el sueño de gobernar el Chaco en cuatro años. O en ocho.

