Buenos Aires, 19 agosto (NA) – Telecom presentó ante el Tribunal de Defensa de la Competencia (TDC) un plan de desinversión que postula a Metrotel como posible compradora del paquete de activos que debe ceder en el marco de los condicionamientos impuestos por el Gobierno. La presentación se realizó como parte de las exigencias establecidas para evitar una estructura de mercado que perjudique a los usuarios y a la libre competencia tras la compra de Telefónica, según la información a la que accedió la Agencia Noticias Argentinas. De esta manera, comenzó el proceso de evaluación de la firma adquirente y la Autoridad Nacional de la Competencia mantendrá reuniones esta semana con el objetivo de determinar la capacidad de Metrotel como posible operador futuro de esos activos. Metrotel es una empresa de capitales estadounidenses que ya se encuentra radicada en el país y fue propuesta por Telecom como eventual adquirente del paquete que deberá desprenderse. Asimismo, el plan de desinversión será evaluado por el agente de monitoreo independiente designado oportunamente por el Tribunal de Defensa de la Competencia para supervisar el proceso. Entre las principales condiciones estructurales impuestas a Telecom se encuentra el desprendimiento de casi el 50 por ciento de su cartera, mediante la cesión de seis millones de clientes móviles junto con la infraestructura asociada. Esos clientes deberán estar distribuidos estratégicamente entre el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), la Región Norte y la Región Sur del país y pasarán a un nuevo competidor del sector de las telecomunicaciones. Otra de las condiciones contempla la devolución de espectro radioeléctrico por un total de 130 MHz, que incluye la restitución inmediata de 60 MHz a nivel nacional, con adicionales en zonas de alta concentración, y la asignación del remanente al mercado secundario para ponerlo a disposición de otras empresas. Telecom también deberá garantizar al nuevo operador acceso a su infraestructura, espectro, sistemas y condiciones de interconexión durante dos años, con el objetivo de asegurar la continuidad y calidad del servicio mientras el competidor desarrolla su propia red. En materia de internet fija, la compañía tendrá la obligación de ceder clientes e infraestructura a otros competidores en aquellas localidades donde la operación pudiera generar o reforzar una posición dominante de la empresa fusionada. A estas medidas se suman remedios conductuales en los servicios destinados al sector corporativo y en los mercados mayoristas, donde Telecom deberá garantizar a los demás operadores el acceso en condiciones justas, razonables y no discriminatorias. La operación podrá avanzar únicamente bajo el cumplimiento de esas condiciones, que serán supervisadas por el agente de monitoreo encargado de verificar de manera continua el desarrollo del proceso, los parámetros establecidos y la correcta ejecución de las transferencias. El seguimiento tendrá como objetivo controlar cada etapa de la operación para evitar una concentración dominante del mercado y garantizar la libre competencia. AgenciaNA
Fuente: Agencia Noticias Argentinas

