Buenos Aires, 18 agosto (NA) — Con un fuerte recorte del gasto y un pago de deuda en el medio, el Gobierno retomó el sendero del superávit y cerró julio con un saldo a favor por $244.897 millones. Este resultado se alcanzó luego de un superávit primario de $2.960.333 millones y un pago de intereses de la deuda por $2.715.436 millones. «El desafío, ahora, es transformarlo en crecimiento, menor presión tributaria y un Estado más eficiente, pero requiere que las provincias se sumen al esfuerzo», señaló Agustín Etchebarne, director de la Fundación Libertad y Progreso. Ante la consulta de la Agencia Noticias Argentinas, el economista afirmó que se trata de «un cambio de régimen fiscal» que debe ser acompañado por una baja de gastos e impuestos. En ese sentido, sostuvo que avanzar en una ley de coparticipación bajo la lógica de la Laffer, la cual explica la relación entre los impuestos y la plata que recauda el Estado. «Nación, provincias y municipios reduciendo coordinadamente impuestos distorsivos para ampliar la base imponible, incentivar inversión y formalización, y permitir que una economía más grande termine generando más recursos con alícuotas menores». Los ingresos totales del Sector Público Nacional (SPN) alcanzaron los $17.092.374 millones en el mes (+30,4% i.a.). En lo que respecta a los recursos tributarios, los mismos presentaron un crecimiento de 29,6% i.a. En los últimos días entró en debate la forma en la que el Gobierno logró este saldo favorable, a partir de las retenciones de dinero destinadas a fondos fiduciarios que no fueron aplicadas a los fines específicos. El postergamiento para el pago del Impuesto a las Ganancias —que había afectado en junio— también contribuyó a retomar el superávit. La continuidad de la «motosierra» fue otro de los puntos clave: en julio, el Gobierno efectuó un recorte del 7% del gasto público, mientras que los gastos en concepto de Asignación Universal por Hijo (AUH) crecieron 3,8%. Marcelo Elizondo recordó que en el comienzo de la gestión se realizó un recorte del 30% en el gasto público y utilizó una frase atribuida al presidente Javier Milei: «Es inédito a nivel mundial». «Es muy valioso mantener el presupuesto y el compromiso con mantener el equilibrio a costa de pagar un alto costo político. Para que la Argentina llegue a una estabilización monetaria y una baja en la inflación, va a necesitar por mucho tiempo sostener el equilibrio del presupuesto», explicó ante esta agencia. Hacia adelante, el economista especializado en comercio internacional se refirió a la posibilidad de tener un equilibrio presupuestario «más estructurado», en donde se pueda «volver a atender algunos asuntos que hoy están siendo postergados», como es el caso de la obra pública. A su turno, Lorenzo Sigaut Gravina (fundador de la consultora Equilbra) relacionó la noticia con la suba del riesgo país hacia los 500 puntos. «En un día en donde el riesgo país llegó a los 500 puntos, el Gobierno necesitaba mostrar que, tras un leve traspié en junio, el ancla fiscal está más fuerte que nunca». En relación al recorte del 7% en el gasto, el economista indicó que se dio como consecuencia de la caída de los ingresos tributarios en junio. «Los julios venían siendo deficitarios y los junios no; acá fue al revés y cambió de tendencia». Agencia NA
Fuente: Agencia Noticias Argentinas

