En un emocionante partido con un dramático final, Villa San Martín perdió 71-74 como local ante Rivadavia de Mendoza y quedó eliminado de la Liga Argentina, la segunda categoría del básquet profesional argentino y puso fin a la ilusión del ascenso.
Con una cancha colmada que le puso el color y el clima digno de un quinto partido de serie eliminatoria, los chaqueños no supieron en los minutos finales controlar un juego que se les había presentado cómodo hasta el último cuarto. Los mendocinos reaccionaron y con una gran efectividad desde la línea de 3 puntos, dieron vuelta el partido y la serie que habían arrancado perdiendo 0-2, dando el golpe del torneo.
De esta manera, Villa le dice adiós al sueño de pelear por el ascenso a la máxima categoría del básquet de Argentina, con un plantel que se había preparado para enfrentar grandes objetivos y esta eliminación temprana en su casa cae como un baldazo de agua fría, dejando un sabor muy amargo para el trabajo que venían realizando en los últimos años.
Por su parte, Rivadavia de Mendoza dio la nota con este triunfo agónico tras hacer 1500 km en la ruta y remontar 14 puntos de diferencia con un gran último cuarto que dejó un parcial de 26-15 a favor. Ahora se enfrentará al candidato y favorito del torneo, Atenas de Córdoba, quien eliminó a Salta Basket también en cinco partidos, en una serie que fue muy pareja y sufrida para los cordobeses que coquetearon con la eliminación.
La figura del encuentro fue el externo cordobés, Federico Pedano, quien con 19 puntos y un último cuarto donde estuvo incontenible desde el perímetro, fue clave para darle el histórico triunfo al equipo mendocino. Luego del triunfo, Pedano charló con Diario Chaco y expresó lo que significó esta victoria y su actuación.
«Para nosotros esto es algo increíble. Yo me sumé en diciembre y no me estaban saliendo las cosas como yo quería, me había ido cortado. Llegué a un equipo que estaba muy entrenado, traté de sumarme en lo que podía y hoy me tocó sumar un poco más, pero muy contento por la victoria porque es de todos», señaló.
En cuanto a lo que fue toda la serie y cuál fue la clave para remontar el partido, el alero respondió: «Yo creo que fue la defensa, porque ajustamos en el segundo tiempo y les bajamos el goleo, nosotros sabíamos que defendiendo íbamos a ganar. Tenemos un talento terrible, un equipo armado para pelear muy arriba, mucho gol, muchos buenos jugadores y sabíamos cómo teníamos que ganarlo».
Ante el próximo cruce contra Atenas y los objetivos que se ponen cómo equipo, el joven indicó: «El objetivo es siempre dejar al equipo lo más arriba posible. Vamos contra otro candidato que es Atenas, que se armó para pelear, que es el favorito. Así que humildemente vamos a tratar de ir a lucharla y a sacar lo mejor que se pueda«.
«Yo creo que fuimos un poco desfavorecidos en la serie, porque nos tocó viajar 1500 kilómetros. Eso el cuerpo lo siente un poco, pero bueno, cuando se gana no hay cansancio, no hay dolor y eso es lo bueno. Así que ahora a descansar y preparar lo que viene. Queremos ir por más«, cerró.
SÍNTESIS
PARCIALES
19-10 / 21-19 (40-26) / 16-19 (56-48) / 15-26 (71-74)
Villa San Martín (71): L. Cáceres 13; S. Arancibia 10; M. Martín 8; E. Simondi 16; J. Morris 17 (F. I.) J. Frontera 0; B. Galassi 0; R. Paz 4; A. Toledo 3; San Vicente 0. DT: Gastón Castro.
Rivadavia de Mendoza (74): T. Ludueña 15; L. Solís 2; L. Gorosterrazú 8; K. Adaro 9; L. Zalio 3 (F. I.) F. Pedano 19; A. Andrés 2; A. Vergara 14; A. Ajoboye 2; J. Sosa 0. DT: Sebastián Torre.
Árbitros: Pedro Hoyo, Gustavo D»anna y Alejandro Costa.
Comisionado técnico: Daniela Kessler.
Estadio: Villa San Martín.
CRÓNICA DEL PARTIDO
En un estadio que se encontraba colmado para vivir un gran encuentro de básquet que definía el rumbo de dos equipos, los primeros minutos fueron de vertiginoso ritmo, donde Villa buscó ser el protagonista desde el arranque. Con el buen aporte de sus internos, los chaqueños sacaban provecho de la fortaleza de sus pivots, sobre todo de Morris, el extranjero del equipo, quien era incontenible para los mendocinos y dominaba los aros en ambos costados.
De las buenas defensas y conversiones desde el perímetro, los chaqueños lograron sacar una buena ventaja permitiendo que le conviertan sólo 10 puntos, cerrando el primer cuarto 19-10, en un partido que era muy físico y Rivadavia todavía no encontraba los caminos.
Ya en el segundo cuarto, el entrenador Gastón Castro apostó por rotar el banco y darles descanso a los titulares aprovechando la ventaja obtenida que llegó a ser de 14 puntos, pero la imprecisión reinó en el campo y Villa en los primeros minutos bajó su goleo, haciendo el tramo más parejo y de ida y vuelta.
Los mendocinos aprovecharon una mini racha con buena efectividad desde la línea de 3 puntos a través de Vergara y Pedano, acercándose a 7. Tras esto, nuevamente el ingreso de Morris ayudó a equilibrar la balanza y con el aporte de Simondi que cortó la sequía, más buenas intervenciones de Arancibia, Villa mantuvo la diferencia en un cuarto que ya fue más parejo y terminó 21-19 en el parcial, para ir al descanso arriba 40-29.
En el tercer cuarto fue todo más intenso y Rivadavia salió del entretiempo con la sangre en el ojo en busca de revertir la diferencia sabiendo que no había mañana. Los chaqueños comenzaron a estar erráticos y los ingresos desde el banco tampoco aportaron gol al momento.
Por el contrario, el visitante bajo la conducción de su DT Sebastián Torre, encontró todas las soluciones que necesitaba en los suplentes y se le abrió el aro desde el perímetro, con un Agustín Vergara que tenía la mano caliente y no perdonaba, para acercarse cada vez más en el marcador.
Villa respondió a través de su base Luciano Cáceres que tomó las riendas del equipo y con un triple, más un doble y falta seguía posicionando arriba a su equipo en el marcador y terminaba el parcial del cuarto esta vez abajo 16-19, pero al frente en el partido 56-48.
El último cuarto que cerraba el partido y la serie fue a pura emoción, con un desenlace que no se veía llegar hasta los últimos cinco minutos finales, ya que a los chaqueños se les había presentado cómodo el partido.
Rivadavia ajustó la defensa y se puso más firme en pintura, contra el Tricolor que no lograba efectividad desde afuera, sumado al nerviosismo reinante que se transmitía en la cancha y provocaba muchas pérdidas en el ataque.
Villa solo dependía de las buenas intervenciones de Morris que debía hacerse su espacio para convertir, pero los de Mendoza con su joven plantel supieron encontrar la clave en la defensa y fueron trabajando paso a paso para bajar el score.
En ese momento aparecería un protagonista impensado para los mendocinos, que a falta de 2:40 minutos lograron empatar el juego en 65-65 con un Federico Pedano que calentó la mano en el tramo final y se hizo incontenible.
Tras nuevos ataques que terminaron en nada para los dirigidos por Castro, Rivadavia logró pasar al frente por primera vez en todo el partido con un bombazo de Pedano que a 1:45 del final puso a Rivadavia al frente por 68-66 ante un estadio que miraba atónito y alentaba buscando la reacción de su equipo sabiendo que la temporada estaba en juego.
En este tramo los simples se volvieron claves para ambos conjuntos y tras quedar empatados en 68-68, otro triplazo de Pedano sacudió el estadio con 58 segundos por jugar.
El final sería dramático e impensado, ya que Villa tuvo la última pelota del juego estando un punto abajo con 8 segundos por jugar, pero la chance se esfumó en las manos de Simondi quien perdió la pelota tras un mal pase que recuperó la figura del partido, Federico Pedano, y dejó solo a Vergara que con una volcada solo frente al aro, le puso el broche a una noche soñada e histórica para el conjunto mendocino, que se llevó el encuentro 74-71 contra todo pronóstico y terminó con la ilusión del equipo chaqueño.
Fuente: Diario Chaco

